Hoy este blog está de celebración. Quince años orbitando y compartiendo mi pasión por la ciencia y su divulgación. Quince años de curiosidades, historias, exploración espacial, libros, galaxias y lírica. Quince años de Ese punto azul pálido, que empezó como una pequeña semilla entre la blogosfera y que se ha convertido en todo un adolescente.
Cuando empecé esta aventura no sabía a dónde me llevaría. Solo tenía claro que quería contar cosas. Cosas de índole personal al principio, mis intereses, lecturas y aficiones. Cosas que a veces se perdían entre el ruido, entre la desinformación, entre la indiferencia... Quería hablar de química sin complejos, de historia sin dogmas, de ciencia con emoción. Y de todo lo que se me pusiera por delante y me llamara la atención.
En estos 15 años he aprendido mucho más de lo que he enseñado y he conocido gente increíble. He descubierto que la ciencia no solo explica el mundo: también lo embellece. Que una tabla periódica puede contener más poesía que un soneto. Que un fósforo encendido puede evocar tanto misterio como una galaxia. Y que el conocimiento, cuando se comparte, se multiplica.
Gracias a quienes habéis leído, comentado, discutido o simplemente pasado por aquí en estos tres lustros. Gracias por estar en este viaje. No tengo del todo claro hacia dónde vamos, pero sí sé desde dónde partimos: desde un pequeño punto azul pálido, frágil y valioso, que merece ser conocido, respetado y contado.
Seguiremos escribiendo por aquí, aunque solo sea para compartir mis lecturas del año o celebrar aniversarios. :-P
Y por cierto, tenéis un nuevo libro mío a vuestra disposición en vuestra librería de barrio preferida. Una particular historia de la ciencia y la tecnología, que espero os guste en caso de que os atreváis a abordarla. ;-)
Salud